LA COMPAÑÍA DE SAN PAOLO PARA LAS IGLESIAS DEL CASCO ANTIGUO

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Chiesa dell’

Immacolata Concezione (Cappella dell’Arcivescovado)

Via dell’ Arsenale 16

En la esquina de la calle Arsenale con la calle Lascaris, dentro de una construcción urbana un tiempo denominada “Santa Francesca”, se alza la iglesia de la Immacolata Concezione, conocida también como Capilla del Arzobispado en cuanto parte del complejo sede del arzobispo de Turín desde el 1776.

El complejo fue realizado a partir de la segunda mitad del siglo XV por los Padres Misionarios, llegados a Turín en 1655, habían sido llamados por Carlo Emanuele Filiberto di Simiana, marqués de Pianezza. La orden de los Padres Misionarios fue fundada en 1617 por san Vincenzo de’ Paoli para la propaganda religiosa en las zonas campesinas.

Con la aprobación del duque Carlo Emanuele II, los Simiana de Pianezza promovieron la construcción de la iglesia y financiaron íntegramente la realización del altar mayor. Las obras empezaron en 1675 y fueron interrumpidas a la altura de la cornisa en 1677. Casi veinte años después, en 1694, fueron retomadas llegando a la completitud de la iglesia, la cual viene consagrada por monseñor Alessandro Sforza en 1697.

Ante la inexistencia de una base documentada con precisión, el proyecto de la Immacolata Concezione viene atribuido tradicionalmente por motivos estilísticos al padre teatino Guarino Guarani, al servicio del duque desde 1688 en Turín.

El edificio presenta en la calle Arsenale una fachada sinuosa, resultado de la intersección de dos círculos, de los cuales el convexo continúa en el interior. La planimetría está determinada por dos circunferencias de igual diámetro colocadas en la extremidad del eje longitudinal y separadas por un rectángulo que a su vez, se dilata transversalmente en dos capillas. Los pilares de la esquina emergen con fuerza de la pared y contribuyen a crear una interacción de los espacios internos, elemento característico de la arquitectura del padre natural de Módena.

Las bóvedas, vaídas con nervaduras (en las dos extremidades) y de cañón (en el rectángulo central), están iluminadas por la luz indirecta filtrada desde el ambulacro que, a la altura de la imposta de las mismas, se extiende a lo largo del perímetro. La fachada fue concluida en 1730, con ocasión de la beatificación de san Vincenzo de’ Paoli.

En 1776 los Padre Misionarios fueron trasladados al convento de los Santi Mariti (Santos Mártires) dado que el rey había decidio transformar la Casa de la Misión en Arzobispado. En la primera mitad del siglo XIX, la iglesia se convirtió en un oratorio dedicado a las funciones particulares del arzobispo. Aquí fue nombrado sacerdote san Giovanni Bosco el 5 de junio de 1841.

A lo largo del siglo XX la iglesia permaneció por mucho tiempo privada de usos específicos y, cerrada al público, sufrió un degrado natural e inevitable en los edificios antiguos no oficiados regularmente. Se llevaron a cabo dos restauraciones importantes en dos momentos diferentes entre 1981 y 1988 a cargo de Giuseppe Varaldo. La intervención de la restauración para la conservación permitió sacar a la luz las originales policromías en mármol artificial de las pilastras y los decorados con motivos floreales de los espacios comprendidos entre las mismas.
 

 

Las obras permitieron, al mismo tiempo, poner en evidencia algunas peculiaridades constructivas, como la curiosa existencia de un intersticio bajo la iglesia de casi un metro de altura, con excepción de la zona presbiteral, donde un verdadero local enterrado, cubierto a bóveda, había desempeñado en un pasado remoto las funciones de lugar para la sepultura de los religiosos. El pavimento queda suspendido sobre el intersticio situado debajo mediante una estructura de vigas y viguetas de madera y, en la parte superior, una plataforma apoyada sobre pilastras también de madera.

El altar mayor, realizado entre 1697 y 1709, fue ejecutado por marmolistas de Lugano con el proyecto de un arquitecto piemontés. La afinidad con el altar mayor de San Lorenzo y la congruencia con la planta de la iglesia, que se convierte en una sencilla aula para admirar el altar, contribuye a sostener la hipótesis de que el diseño esté basado en una idea de Guarini.

La mesa del altar (mensa domini) está separada del resto del altar, proyectado como un imponente palio que se expande por el pequeño coro. La pieza del altar en marmol policromado, está ornamentada con un óvalo que representa a la Virgen con el Niño y evoca el emblema de los Simiana di Pianezza.

La bóveda está ornamentada con paneles originales de cartón pintados con gouache, dorados y sombreados con motivos geométricos y floreales, y tres cuadros de tela de Michele Antonio Milocco, anclados al sofito de las cubiertas de la bóveda.

La capilla de la izquierda, denominada “del Crucifijo” viene erguida en 1696 por petición de Giuseppe Nicola Vittone (padre del conocido arquitecto Bernardo Antonio Vittone); con la muerte del donante, acaecida en 1709, los Padres Misionarios conscientes del valor de la propiedad, la dedicaron a san Vincenzo de Paoli. El cardenal “delle lanze” la consagró en 1759. El altar fue diseñado por Bernardo Vittone, el retablo ilustra La prédica de san Vincenzo de Paoli de Alessandro Trono (1738).

La capilla de la derecha está dedicada a san Giuseppe: el altar aparece con una forma más antigua que el de Vittone y en el retablo se representa Il Transito di san Giuseppe (La Transición de san José) de Giovanni Antonio Mari.

 

Textos a cargo de la asociación Guarino Guarini.