LA COMPAÑÍA DE SAN PAOLO PARA LAS IGLESIAS DEL CASCO ANTIGUO

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Chiesa di

San Carlo Borromeo

Piazza San Carlo

Con la ampliación de la parte Sur de Turín, se abre la Contrada Nova y se proyecta en 1637 la Piazza Reale (actual piazza San Carlo), como espacio áulico que une el núcleo antiguo y la nueva expansión urbana. Siguiendo el modelo francés de las places royales, esta plaza fue construida con edificios uniformes con pórticos y rematada por la presencia de las dos iglesias gemelas en la parte sur, destinadas a las órdenes religiosas de protección ducal. Las iglesias de San Carlo y Santa Cristina, antes de las intervenciones de los años 30 del siglo pasado, enmarcaban, como bastidores escenográficos integrados en la arquitectura de los edificios, la entrada del tramo meridional de la Contrada Nova castellamontiana (por el arquitecto e ingeniero Carlo Cognengo di Castellamonte), actualmente via Roma.

El área de la iglesia de San Carlo fue cedida por Carlo Emanuele I (Carlos Manuel I) de Saboya a los Agustinianos descalzos. El 1º de septiembre de 1619 se puso la primera piedra y la construcción continuó rápidamente, tanto es así que al año sucesivo, habiendo sido parcialmente construida, comenzaron a oficiarse misas en ella. La iglesia fue dedicada a Carlo Borromeo (canonizado el 21 de agosto de 1610), por voluntad del duque Carlo Emanuele I, sumamente ligado a este obispo desde su primer peregrinaje a Turín para venerar el Santo Sudario. En esos años la nueva iglesia surgía aislada en una planicie, separada de la ciudad vieja por los restos de los bastiones y de los canales excavados para extraer la arcilla.

Como el duque Carlo Emanuele I deseaba que la construcción se concluyera rápidamente, se destinaron para ese fin cifras importantes de dinero procedentes de herencias, condenas pecuniarias y donaciones. En 1639 para construir el claustro se emplearon las columnas procedentes de las caballerizas ducales demolidas.

Aunque la iglesia se hubiera abierto al culto poco después de su fundación, fueron necesarias muchas décadas para completar su decoración interna. El interior es de una sola nave con dos arcadas, tiene dos capillas laterales y presbiterio de planta rectangular con bóveda de cañón. En 1653 la regente Cristina de Francia le encargó a Bernardino Quadri la realización del altar mayor y la decoración de estuco del mismo altar y del coro, según un diseño de Amedeo di Castellamonte. Al centro se colocó el cuadro de San Carlo in adorazione della Sindone (San Carlos adorando el Santo Sudario), de Giacomo y Giovanni Andrea Casella. En las hornacinas en la pared del fondo se encuentran las dos estatuas del escultor de Lugano que representan Fe y Caridad; a los lados dos telas de Giovanni Paolo Recchi que representan a San Carlo che visita a Vercelli Carlo Emanuele moribondo (San Carlos que visita en Vercelli a Carlos Manuel moribundo) y a San Carlo accolto dai duchi di Savoia (San Carlos recibido por los duques de Saboya).
 

Además se realizaron las capillas laterales: en la segunda a la izquierda, proyectada por Amedeo di Castellamonte, se puede admirar la estatua de la Madonna della Pace (Virgen de la Paz) de Tommaso Carlone y en la primera el Mausoleo de Francesco Maria Broglia, quien ordenó la estatua y que era el lugarteniente general de las tropas francesas, obra de Tommaso Carlone. En la primera capilla a la derecha se encuentra el palio de mármol obra de Carlone, que reproduce La preghiera nell’orto (La oración en el huerto), y en la segunda, edificada siguiendo un proyecto de Amedeo Castellamonte para los padres Agustinianos, está representado San Pellegrino Laziosi frente al Crocifisso (Crucifijo) de Rodolfo Morgari.

En la sacristía se encuentra el altar con tela del siglo XIX que representa a los

Serviti e la Vergine (Servitas y la Virgen), San Teobaldo che intercede presso la Vergine (San Teobaldo que intercede ante la Virgen) de Vittorio Amedeo Rapous, San Giuseppe con il Bambino che colpisce con un dardo Sant’Agostino (San José con el Niño Jesús que tira un dardo a San Agustín), obra de Charles-Claude Dauphin.

En 1834 gracias al interés del Rey y del Ayuntamiento se convoca oposiciones para reestructurar la fachada (que desde entonces había quedado sólo como obra gruesa), adjudicándose el trabajo el arquitecto Ferdinando Caronesi, quien siguió – simplificándolas – las líneas de la juvarriana (por el arquitecto Filippo Juvarra) Santa Cristina; la fachada se realizó en dos órdenes y el portal de entrada fue decorado con un bajorrelieve que representaba a Emanuele Filiberto comunicato dal cardinale Carlo Borromeo (Manuel Filiberto recibiendo la comunión del cardenal Carlos Borromeo); en el ático estatuas de San Francesco de Sales y del Beato Bonifacio de Saboya, con óvalo enmarcado por cornisa rectangular neoclásica. En 1837 Carlo Alberto cedió el convento a los Siervos de María, sustituidos luego por los seculares, quienes en 1863 embellecieron y ampliaron la iglesia según un diseño de Carlo Ceppi. Se hizo retroceder el altar mayor y la sacristía se transformó en coro lateral, mientras que Rodolfo Morgari pintó la bóveda y las paredes superiores con decoraciones bizantinas. Bajo estas formas el templo fue consagrado nuevamente el 14 de junio de 1866. En 1935 con la reestructuración del segundo tramo de la via Roma, el costado izquierdo, el ábside y parte del costado derecho fueron recubiertos de mármol.

 

 

Textos a cargo de la asociación Guarino Guarini