LA COMPAÑÍA DE SAN PAOLO PARA LAS IGLESIAS DEL CASCO ANTIGUO

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Chiesa di

San Filippo Neri

Via Maria Vittoria 5

La Congregación de los Padres del Oratorio – fundada en 1552 por Filippo Neri llega a Turín en 1648 por iniciativa de Pietro Antonio Defera; en 1651 entran en la congregación Sebastiano Valfré y otros padres, que se instalan en una casa en borgo Po, cuidando desde 1653 la iglesia de Corpus Christi. En 1667 fue comprada por los Oratorianos de la parroquia de Sant’Eusebio y tras la muerte de Carlo Emanuele II, en 1675, que fue asistido por los padres Valfré y Ormea, se les asigna un solar sin edificar para inserir la iglesia y la casa nueva, en el área entre la primera ampliación de Turín (actual via Roma-Piazza San Carlo) y la segunda (via Po); junto al solar de los Oratorianos, a partir de 1679 comienzan las obras del bloque de los Jesuitas (Colegio de Nobles) y el Palacio de los principios de Carignano.

El primer proyecto junto del bloque es el de Antonio Bettino, natural de Lugano, que sitúa a la iglesia al lado, enfrente del palacio de los jesuitas, con vistas a un pequeño sagrado que da a la actual via Maria Vittoria, eje principal de los asentamientos nobiliarios entre los siglos XVII y XVIII. Se conoce un proyecto de Guarino Guarini documentado por tablas grabadas con “Dibujos de arquitectura civil y eclesiástica,” pero no existen otras fuentes que nos informen de su ulterior participación. Las obras continuaron para implantar una cúpula central, en los años ochenta del siglo XVII; en 1687 se puso fin a las estructuras de fundación; en 1703, la obra está casi finalizada, pero la posterior suspensión de los trabajos por el largo período de guerra (que culminará con el famoso asedio del verano de 1706), los bombardeos en esos mismos años y los problemas en las instalaciones causaron problemas significativos de estabilidad, hasta el derrumbe de la cúpula y de la parte sur de la iglesia en 1714. Cabe recordar, en los años de la construcción de la iglesia y del asedio de Turín, la gran figura del beato Sebastiano Valfré (1629-1710) a cargo de la comunidad filipina desde 1671, animador de la vida espiritual, eclesiástica y política de la ciudad, atento tanto a las clases más populares como a la religiosidad los soberanos (educador y consejero de Vittorio Amedeo II, el padre espiritual de las hijas y asistente religioso de la corte).

A Valfré es dedicado el tercer altar de la derecha (Valfré consuela a un soldado herido, Tommaso Lorenzone), donde se guardan sus restos.

En 1715-1716 Filippo Juvarra -ya ordenado sacerdote en su ciudad natal de Messina, en 1703 – activa el proyecto de la nueva iglesia, en estrecha colaboración con la comunidad, en la que establece su primera residencia en Turín. En 1722, con motivo del centenario de la canonización de San Filippo (desde 1695 patrón de Turín) se prepara un área provisional para el presbiterio (que no se había derrumbado) y de una de las dos primeras capillas laterales; en tal ocasión es trasladado hacia la pared del fondo el altar monumental construido entre 1697 y 1703 por encargo de los príncipes de Carignano (proyectado por Michelangelo Garove y Melchiorre Galleani).
 

 

El retablo del altar es un resumen de los temas de patrocinio Sabaudo y referencias devotas locales: realizado por Carlo Maratta y su taller (1701-1708), que representa a la Virgen con el Niño que ofrecen coronas a los dos beatos de la dinastía sabauda, es decir, el duque Amedeo IX (1435-1475) y de Margherita de Saboya (1390-1464), acompañados de San Giovanni Battista, a quién está dedicada la catedral de Turín y de San Eusebio, propietario de la parroquia. En relación con el altar mayor también se estudiaron las dos primeras capillas, dedicadas a San Lorenzo (a la derecha, retablo de Francesco Trevisani ahora en el primer altar a la izquierda) y San Filippo que intercede por la ciudad de Turín (izquierda), con el retablo de Francesco Solimena.

El proyecto definitivo de Juvarra es el de 1730, que se caracteriza por la enorme bóveda que cubre toda la nave uniéndose con el preexistente presbiterio, por las capillas laterales y elípticas, y por el uso de los estilos arquitectónicos que unen consistentemente e uniforman las diferentes partes del edificio; instalación urbanística de gran precisión precisión: el pronaos está alineado con la manga del claustro, mientras que la fachada respeta el Oratorio adyacente (proyecto de Antonio Bettino y Filippo Juvarra) y está en línea con la parte delantera del edificio Asinari di San Marzano (proyecto de Michelangelo Garove, 1684-1686).

Las obras de la iglesia se detiene en 1738, tras la salida de Juvarra para España; en la parte decorativa, cabe destacar el retablo de la Virgen con San Carlo Borromeo y San Francesco di Sales, obispos promotores de la Reforma católica así como penitentes de San Filippo Neri (primer altar a la derecha, retablo de Rocco Comaneddì). La iglesia fue terminada después de la Restauración por Giuseppe Maria Talucchi (pronaos, gradería, sacristía: 1823-1851) y Ernesto Camusso (frente del pronaos : 1891).

 

 

Textos a cargo de la asociación Guarino Guarini