LA COMPAÑÍA DE SAN PAOLO PARA LAS IGLESIAS DEL CASCO ANTIGUO

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Chiesa di

Santa Cristina

Piazza San Carlo

La edificación de la ampliación meridional de Turín, inaugurada con motivo de la llegada a la ciudad de Cristina de Francia para su matrimonio con el príncipe heredero Vittorio Amedeo de Saboya (15 de marzo de 1620), tiene como fulcro central la realización de la nueva plaza Real (actual plaza San Carlo); proyectada por Carlo di Castellamonte, se caracteriza por palacios con pórticos uniformes y los escenarios formados por las iglesias gemelas de San Carlo y Santa Cristina, de protección ducal.

La duquesa y regente Cristina que se había quedado viuda, adquirió en noviembre de 1639 una casa del conde Carlo di Castellamonte y un edificio de los hermanos Forni, ambos situados en las cercanías de la plaza, con un finca y jardín después destinados a la creación de un convento para las monjas Carmelitas Descalzas, llamadas de la Lorena en 1635 y alojadas provisionalmente en una casa de la Orden Mauriciana. La iglesia, consagrada a la santa de la cual la regente llevaba el nombre, fue erigida por voluntad de la misma en memoria de su hijo Francesco Giacinto, fallecido en 1638 con solo seis años. Surgió bajo el proyecto Carlo Castellamonte, pero dado que la muerte se lo llevó antes de la completud de la obra, las decoraciones fueron confiadas al hijo Amedeo. El convento alojó a la beata Maria de los Ángeles (1161-1717), monja carmelita cuya vida estuvo marcada tanto por un encendido misticismo como por su participación en los acontecimientos civiles de la ciudad, sobretodo durante el asedio de los franceses en 1706. Además en esta iglesia fue sepultada con el hábito carmelita la contratante Cristina, en diciembre de 1674.

La fachada, caracterizada con un doble estilo, con estatuas de santos (Francesco di Sales, Agostino y Maurizio) y alegorías de la virtud, obra de Carlo Antonio Tantardini, fue ejecutada entre 1715 y 1718 bajo el proyecto de Filipoo Juvarra. Además vino adornada por invitación expresa del mismo arquitecto de las estatuas de Santa Cristina y Santa Teresa, obras maestras del parisino Pierre Legros, posteriormente sustituidas por dos copias y guardadas en el interior de la iglesia. El convento y la iglesia fueron suprimidos en 1802 y las monjas carmelitas lo abandonaran definitivamente. El edificio fue espoliado de sus decoraciones y transformado en la Bolsa de Comercio. El espacio viene usado para la extracción de los números de lotería, como sala para las subastas públicas y después de 1814, como pajar. Los restos mortales de la beata Maria de los Ángeles fueron translados de noche a la iglesia de Santa Teresa, adonde llevaron también aquellos de la duquesa Cristina.
 

Las estatuas del Legros fueron transportadas al Duomo junto al altar del Crucifijo, donde se encuentran todavía hoy. Con la Restauración, la iglesia se abrió nuevamente al culto bajo la protección de una nueva princesa sabauda de nombre Cristina, mientras que Vittorio Emanuel I contribuyó a la restauración embelleciéndola con escayolas de gran valor y con un nuevo altar mayor de marmol blanco con cornisas y ornamentación de marmol dorado, diseño del arquitecto Ferdinando Bonsignore.

El 26 de marzo de 1823, la iglesia de Santa Cristina fue cedida a los padres de la Misión y, a continuación, a los Siervos de María; en 1844 pasó a la Pia Unión del Sagrado Corazón de maría que, encontrando el edificio despojado y degradado procedió a embellecerlo. Sin embargo, no se podía utilizar la parte destinada a los religiosos puesto que el monasterio había pasado a manos de privados y, en el 1870, fue cedido al Ayuntamiento de Turín, que destinó estos locales a la sede de la Comisaría. La iglesia viene modificada tras las obras de remodelación de la calle Roma (1935-37): fue privada de tres ventanales, dotada de un nuevo ábside revestido en mármol y el convento viene completamente desmantelado.

Las incursiones aéreas de la Segunda Guerra Mundial golpearon gravemente el complejo, haciendo pedazos incluso el emblema del fastigio y dañando la cubierta, con peligrosas infiltraciones del agua. En 1960 la nominación del nuevo rector llevó a la restauración integral de la iglesia; el altar mayor neoclásico fue sustituido con uno barroco proveniente de la iglesia de San Michele de Asti, para la balaustrada se usaron partes antiguas de la iglesia de Caramagna. El púlpito de madera y el coro provienen también estos de Asti. Entre el 1963 y 64 vienen sistemadas las capillas laterales, sustituyendo el altar de la beata María de los Ángeles con otro del siglo XVII de madera con columnas salomónicas, esculpido con Descanso en la huida a Egipto de Antonio Triva. Los basamentos están revestidos en marmol. Resurgida durante los despojamientos del siglo XIX, la iglesia volvía a ocupar un papel central en Turín aunque con un aspecto muy diferente del original.

 

Textos a cargo de la asociación Guarino Guarini