LA COMPAÑÍA DE SAN PAOLO PARA LAS IGLESIAS DEL CASCO ANTIGUO

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Chiesa di

Santa Croce

Piazza Carlo Emanuele II 11

Comprendida en el gran complejo conventual oficiado por las Canónigas Regulares Lateranenses de la Orden de San Agustín, la iglesia de Santa Cruz fue construida entre 1718 y 1730, cuyo proyecto es atribuido a Filippo Juvarra.

En Turín, las religiosas tienen su sede, en principio, en la zona central, en el lugar donde ahora se encuentra la iglesia de la Misericordia y más tarde, en la “ciudad nueva del Po”, en el edificio construido entre 1685 y 1691 en el área sureste de la plaza considerada el núcleo de la ampliación oriental, proyecto coordinado por Amedeo di Castellamonte en la segunda mitad del siglo XVII. La plaza, en principio trazada de forma octogonal y después resuelta “con figura cuadrada”, está pensada como espacio celebrativo del duque Carlo Emanuel II siguiendo el modelo de la place royale francesa; resultado de diversas obras a finales del siglo XIX, ocupa los dos tercios del edificio delimitado por las actuales plaza Carlo Emanuele II y calle Accademia Albertina, Giovanni Giolitti, San Massimo y Santa Croce. En el interior del convento, la distribución y el uso de los espacios reflejan la actividad de las monjas, comprometidas con instituciones de jóvenes procedentes de familia noble.

La iglesia fue construida unos treinta años después del convento en una esquina del edificio probablemente destinada ya entonces a la capilla. Los diseños se atribuyen a Filippo Juvarra el cual trabajó en ella entre 1718 y 1719, pocos años después de su llegada a Turín, en 1714, y quien desarrolló el tema de la iglesia de planta central. El aula tiene forma elíptica, esculpida con ocho columnas de orden gigante, de marmol de Gassino, con capiteles corintios que sostienen un entablamiento. La figura oval se repite en correspondencia con el tambor de la cúpula, ritmado gracias a la presencia de grandes ventanales sobrepasados por un tímpano fragmentado. La rica decoración de la cúpula, con doble casquete, se refleja en casetones que extienden idealmente el dibujo del nivel inferior y terminan en correspondencia con la linterna, una estructura sutil caracterizada con aberturas altas y estrechas. El ingreso está colocado sobre el eje principal que continúa detrás del altar mayor donde, según la regla agustiniana, se encuentra el coro, un gran espacio rectangular absidado y unido mediante una escalera al pasillo del convento.

La cara externa, hacia la plaza y la calle Accademia Albertina, está esculpida con columnas adosadas de orden gigante, colocadas sobre un alto basamento que sostienen un entablamiento continuo, simple y linear.

La fachada, visible frontalmente si venimos desde la calle Po y de costado si venimos desde la plaza por las calles laterales, cuenta con un solo estilo, ingreso a eje con uno de los ventanales del tambor de la cúpula y a los lados, dos nichos privados de estatuas.

En el interior, los tres altares están diseñados por Juvarra en 1730, último gran trabajo del arquitecto el cual no llegó a ver finalizada la obra. De hecho, el campanario se elevó bajo mandato de Giovanni Battista Borra tras 1756 y la fachada es el resultado de obras en el siglo XIX llevadas a cabo después de 1873, atribuidas, si bien no corroboradas, al arquitecto Camillo Riccio.

El altar mayor, construido bajo proyecto definitivo de Giovanni Pietro Baroni di Tavigliano del 1731, está compuesto por un templete sobre columnas compuestas, de marmol policromado, dentro de anchas pilastras; el retablo, que Juvarra encarga al pintor de corte Carlo Francesco Beaumont, representa la Deposizione (1731).

A los lados del aula se abren dos capillas alternadas con cuatro coros dispuestos sobre las diagonales, los cuales contienen altares idénticos con retablos encuadrados por pilastras que terminan en querubines con alas plegadas que rigen un entablamiento decorado con un friso. Sobre este se apoyan dos putti (querubines ) que sostienen una guirnalda. A la derecha está el cuadro que muestra la Natividad de Giovanni Battista Brambilla, datado de la segunda mitad del siglo XVII. En el altar de la izquierda, titulado a san Pietro, se encuentra el retablo San Pietro in cattedra de Guglielmo Caccia detto il Moncalvo, realizado por la iglesia precedente de las Canónicas Lateranas en los primeros años del siglo XVII.

El siglo XIX modificó nuevamente el uso del edificio, escogido sede militar y después concedido a la “Università degli Studi” de Turín. A lo largo del siglo, la iglesia fue objeto en varias ocasiones de tareas de restauración; las últimas han consolidado la estructura completamente y evidenciado la apreciable decoración del interior, restituyendo a la ciudad espacios extraordinarios que habían permanecido cerrados durante mucho tiempo.