LA COMPAÑÍA DE SAN PAOLO PARA LAS IGLESIAS DEL CASCO ANTIGUO

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Chiesa della

Santissima Trinità

Via G. Garibaldi 6

La animación religiosa de la ciudad en el período posterior al Concilio de Trento (1545-1563) se deja en manos de las cofradías, es decir, grupos de laicos dedicados a los principales misterios de la vida cristiana y, al mismo tiempo, comprometidos en actividades caritativas. Las sedes de las cofradías necesitaban espacios de culto para las funciones litúrgicas de los cofrades, que, en una especie de competición en la magnificencia de la devoción, asumieron a lo largo del siglo XVII y XVIII la forma de verdaderas iglesias monumentales que completan y se sobreponen a la trama de las parroquias y de las casas religiosas. Basta pensar en el papel y en el valor artístico de las capillas de las cofradías del Santo Sudario y del Espíritu Santo, en el corazón de la ciudad histórica.

La Cofradía de la Santísima Trinidad se funda en 1577 y tiene su primera sede en San Pietro de Corte Ducis, entre la catedral y la sede del ayuntamiento; para encontrar nuevos espacios, los cofrades obtienen el derribo de la inestable iglesia de Santa Inés y de algunos edificios adyacentes, en el área situada en el cruce entre el principal eje rector de la ciudad (calle Dora Grossa, actual calle Garibaldi) y la directriz hacia la nueva catedral renacentista (actual calle XX Settembre). El edificio, pensado probablemente para identificar fuertemente el lugar sobresaliendo de la trama arquitectónica aún medieval, se presenta ahora en parte englobado en la construcción del siglo XVIII que remodeló el corazón de la ciudad capital barroca.

La iglesia es concebida sobre una planta central, en triángulo equilátero inscrito en una circunferencia, esquema geométrico que hace referencia explícita al simbolismo trinitario, tema central de la espiritualidad de la confraternidad de la Trinidad (y que será retomado en la planta de la capilla del Santo Sudario pocas décadas después).

El proyecto, de los primeros años del siglo XVII, es del arquitecto ducal y miembro de la cofradía Ascanio Vitozzi (1539-1615), quien allí fue sepultado: la obra es posterior a sus obras en el santuario de Vicoforte, en la iglesia de los Capuchinos en Turín y en el nuevo palacio ducal. Si bien la iglesia nace para el uso de la confraternidad, las dimensiones del aula litúrgica son claramente excepcionales: el diámetro del espacio interno es de unos 17 metros, mientras que la cúpula, terminada en 1661 tiene una altura de 47 metros, constituyendo una de las construcciones más sobresalientes del paisaje religioso urbano, si bien externamente incompleta.

El edificio puede oficiar a partir de 1606, pero el acondicionamiento litúrgico se completará en fases sucesivas debido ya sea a las exigencias de cambio de gusto como a los flujos de financiación. Durante tres años (1627-1631) la iglesia es sede de la congregación de los Teatinos, a quienes les vendrá concedida más tarde la capilla ducal de San Lorenzo.

El altar mayor (1699-1703) es realizado por Francesco Aprile siguiendo el proyecto de Giovanni Valle. El ingeniero de corte Michelangelo Garove firma el certificado final de obra en 1704. En la mesa del altar hay un imponente tabernáculo eucarístico, en cuya puerta está representado el Cristo Resucitado; sobre el tabernáculo, en el marco de una imponente arquitectura de columnas libres de mármol rosa coronadas con un ciborio de mármol, se encuentra en la actualidad un crucifijo del siglo XVIII. Más allá de la fila de columnas estaba el coro de los cofrades, gravemente dañado (como las partes originales de la escultura de madera del altar) a causa del incendio de 1943.

El objeto litúrgico más cercano a la disposición originaria es el altar izquierdo (1635-1640), realizado con el proyecto de Carlo di Casellamonte, donado por el cofrade presidente Silvestro de Montoliveto: se presenta a la devoción una Santa Maria del Popolo pintada hacia la mitad del siglo XVI por el pintor flamenco Giovanni Caracca (Jean Kraeck), artista de la corte del duque Emanuele Filiberto, también miembro de la confraternidad. El cuadro mariano acompañó a los cofrades desde 1595 a través de diversos traslados y se restauró en 2014.

En cambio, el altar derecho fue realizado (1734) durante la redecoración completa llevada a cabo bajo la dirección de Filippo Juvarra a partir de 1717, completada a lo largo de las décadas sucesivas por su discípulo Giovanni Pietro Baroni di Tavigliano. Sobre el altar diseñado por Juvarra se encuentra el retablo con la Virgen María, Santa Inés y los santos Esteban y Felipe Neri atribuido a Ignazio Nepote, que representa la síntesis de la dedicación de las iglesias precedentes y de la fundación de la confraternidad de la Trinidad romana, promovida por San Felipe en 1548.

La fachada de la calle Garibaldi es una intervención de 1830 (proyecto de Angelo Marchini, bajorrelieve de Domenico Banti). La bóveda, adornada con estucos atribuidos a artistas originarios de la región de los Lagos, después de la restauración llevada a cabo en 1846 por Giuseppe Leoni, es pintada al fresco por Luigi Vacca y Francesco Gonin según el tema de la Gloria de la Santísima Trinidad en el Paraíso. El edificio sufrió graves daños ocasionados por la guerra en julio de 1943, en concreto la destrucción del coro (con las decoraciones, los objetos litúrgicos y el archivo), reconstruido en la postguerra.

La Archicofradía de la Santísima Trinidad, además de las funciones litúrgicas y de la oración común de los cofrades, lleva a cabo cuatro obras de caridad según su tradicional mandato: el mantenimiento, la restauración y la valorización del complejo de la iglesia, de su coro y de la sacristía; la obra de alojamiento para los necesitados en las viviendas contiguas a la iglesia; la Fundación Crocetta, propietaria de la residencia para ancianos operante en el barrio de la Crocetta desde fines del siglo XIX. Está en marcha la realización de una residencia universitaria católica, en el callejón Crocetta.

Junto a las actividades de la Archicofradía, la iglesia acoge momentos de oración y proyectos de la Pastoral Universitaria Diocesana.

 

 

Textos a cargo de la asociación Guarino Guarini, en el marco del proyecto Visitar las iglesias de Turín de la Compagnia di San Paolo.